Definiremos la catalepsia, como un estado biológico en el cual la persona yace inmóvil, en aparente muerte y sin signos vitales, cuando en realidad se halla en un estado consciente, el cual puede a su vez variar en intensidad: en ciertos casos el individuo se encuentra en un vago estado de consciencia, mientras que en otros pueden ver y oír a la perfección todo lo que sucede a su alrededor. Es una enfermedad muy grave, no por el hecho de llevar a la muerte, sino por la razón de que la persona aparenta estar muerta sin que lo esté, y ésta puede ser sepultada estando aún con vida y despertar en cualquier momento. (Wikipedia)

 

Es sin duda uno de los misterios más antiguos y sin duda todos somos fobialepsicos, o lo que es lo mismo, todos tenemos miedo de sufrir una catalepsia y ser enterrados vivos.

Se ha hablado mucho sobre la catalepsia y el ser enterrados vivos y me puse a pensar, con el auge que esta teniendo cada día más la cremación, que ocurre si el que esta dentro del horno, es un cataléptico.

 

Imagínense, porque de esto se trata todo, de que trabajen su imaginación y nunca lo vivan. Imagínense, que un mal día, se acuestan y al volver a la conciencia, no pueden mover un solo músculo, ni abrir los ojos y mucho menos articular palabra. Escuchan perfectamente todo, cuando le encuentran ¿Qué reacción tienen sus familiares?, llaman al medico y cuando llega el doctor le escuchan perfectamente decir que usted esta muerto. Pero, usted sabe que no es así, siente como lo asean y lo preparan amortajándolo. ¡Hay!, amigo lector, usted no puede mover un músculo, solo es como  un muñeco de marioneta que, se le han cortado los hilos. Escucha, como lloran, acaso sus hijos y no puede consolarlos, no entiende que le pasa y esta a punto de volverse loco, luego lo llevan y siente como lo meten en su ataúd, ya el pánico es total, seguro que habrá llorado y pedido a todas las creencias dividas, que no le hagan padecer más, pero siente de pronto un enorme frío, le han metido en una cámara frigorífica, desde la cual, sus familiares le velaran hasta su traslado a... y entonces recuerda su ultima voluntad, si muero quiero que me incineréis y dejad mis cenizas en cualquier sitio, normalmente muy romántico o muy hermoso, que de pronto se torna, esa idea tan espléndida en algo tan horroroso, como terrorífico.

"Me van a quemar vivo", se repite una y otra vez, intentando en vano que su cuerpo, reaccione de alguna manera, usted no lo sabe, ni tiene porque saberlo, pero para que no abran la boca los cadáveres, ni salga algún liquido del interior, cuando lo muestran a los familiares, normalmente los ojos, los labios y los oídos lo tapan y sellan con cera o pegamento. Así, que si pudiese mover algún músculo de la cara, así como que encima lo tiene más difícil. Como sus constante vitales, están bajo mínimos la necesidad de oxigeno también aminora, pero usted esta conciente dentro de su cuerpo inmóvil y dentro de un ataúd. Los segundos son eternos en esa cámara de frío, hasta que deja de sentir el frío, curiosamente siente como lo trasladan y le rezan y desarrollan cualquier rito funerario, según las costumbres de donde resida. Parece, que al salir afuera, su sentido del tacto y del gusto, van volviendo muy lentamente. Siente los abrazos y los últimos lloros, las muestras de dolor que particularmente, no les esta echando mucha cuenta, porque sigue en su mente la idea del horno, ojala sus familiares no se acuerden, pero va a ser que no, un sonido fuerte metálico atraviesa hasta el tapón de cera de los oídos, empieza a sentir un calor asfixiante, 900º le aguardan y a esa distancia, tanto la cera como el pegamento se derriten y es cuando intentas balbucear, el fuego va arrancándote la piel, quemándote, gritas de dolor en tu interior, siente tu cuerpo como se convulsiona, por los gases que se inflaman, el dolor es espantoso, te queman desde fuera hacia dentro y desde dentro hacia fuera, gritas hasta que no sabes por que tus últimos músculos se contraen y un sonido sale desde tu alma, a través de tu boca, donde los labios ya pegados a los dientes, se desgarran mientras fuera se escucha claramente:

¡¡¡¡Socoorroooo... me estáis quemando vivooooooooo!!!!

Después, solo los muertos saben que viene después.

 

 

Investigando en Internet, encontré un artículo sobre una entrevista que tuvo Natán Soláns, conocido por sus diseños en FX.  Con el capataz de un conocido cementerio argentino. Os dejo el enlace, porque es de verdad, para leerlo y como bien dice al final, después de leerlo, habrá seguramente nuevos fobialepsicos.

 

Un saludo y que duerman bien, si pueden.

 

Pako

Enlace al reportaje de Natán Soláns

http://www.escalofrio.com/n/Misterios/Alaridos_en_el_Horno/Alaridos_en_el_Horno.php