De buena masa y buen talante

Hijo del panadero

De sonriente semblante

De voz apabullante

Inconfundible por entero.

Con estos versos, quiero escribir hoy mi artículo, con la tristeza puesta en los ojos, con el corazón dolido.

¡Mira que aciago eres, Septiembre maldito!

¿No lo ves? Andamos faltos de genios y te los llevas de cinco en cinco.

Silencio la voz, a muerto Pavarotti.

¿Que podemos decir de Lucciano Pavarotti?

Nada, porque de Luciano no hay que hablar, solo escuchar.

Descansa en paz.

Ave Maria

Nessun Dorma

Donna e movile