Mi pluma se vuelve extremadamente afilada, cuando nos enfrentamos a la muerte. Primero, antes que nada, no quiero parecer frio o sin alma, puesto que no me alegro ni me alegrare de la muerte de nadie. Hablare de D. Francisco Umbral.

El Sr. Umbral figura como el mejor prosista en castellano del siglo. Obras como: “Mortal y rosa”, “Las liguas de Madame Bovary” o “Y Tierno Galván ascendió a los cielos”, merecedor de muchos premios entre ellos: El príncipe de Asturias y el Cervantes, máximo galardón de la lengua castellana. Además de cronista y crítico en los mejores diarios de España: ABC, El Mundo. Falleció a los 72 años de edad, en la madrugada del 28 de Agosto de 2007.
Pero esta joya de las letras castellanas, este personaje de la historia viva del siglo XX, fallece y solo aparece como una noticia eclipsada por otra muerte, la de el joven jugador del Sevilla FC, Antonio Puerta fallecido a los 22 años de edad, a las 14:30 del mismo día, del fatídico 28 de Agosto de 2007. Se sigue hablando en la radio, en la televisión, en cada partido que se retransmite solo se ve homenajes a Antonio Puerta, que como único logro en la vida, fue jugar en un equipo de primera división del futbol español. Hasta mis compañeros, béticos de pro, rinden homenaje a este chico.

Permitan una puntualización: Si ha conseguido un logro, unir dos aficiones rivales, hasta el punto que los patéticos dirigentes de estas dos entidades futbolistas se olviden de improperios y se abracen llorando. Pero Antonio, por mucho que hagas por unir estas dos familias, cuando se olviden de ti y no seas más que un recuerdo vestido con la camiseta sevillista, ellos volverán a las andadas, porque no saben vivir de otra manera, que lanzándose los platos a la cabeza.

No me alegro por la muerte de nadie, pero hay maestro que ni después de tu muerte quieren hablar de tu obra, va por ti este homenaje con el cariño de este escritor eclipsado en las sombras de la ignorancia. Y como bien decías:

“Escribir es la manera más profunda de leer la vida” (F. Umbral)

Yo sigo escribiendo para confirmar que este país va por pelotas… de futbol.

Pako