Acunado por la marea, dormido,
por ojos bonitos hipnotizado,
en redes azabaches atrapado.
De mi navío sin timón, perdido.

Mas es sueño, que solo yo he vivido.
Por tus ojos admirables, he creado,
un soneto de amor desengañado,
recordando mí sueño compartido.

Ojos bellos en un soneto eterno,
por siempre serán ya, mares sin calma,
por siempre mi particular invierno.

Si por ellos, mi razón sin gobierno.
Si tus ojos son condena de mi alma,
mi destino será, errar por el Infierno.